Libros Prohibidos por el Vaticano


Index librorum prohibitorum






El Index librorum prohibitorum et expurgatorum, en español "Índice de libros prohibidos", también llamado Index expurgatorius, es una lista de aquellas publicaciones que la Iglesia Católica catalogó como libros perniciosos para la fe; además establecía, en su primera parte, las normas de la iglesia con respecto a la censura de los libros. El propósito de esta lista era prevenir la lectura de libros o trabajos inmorales que contuvieran errores teológicos o morales, y prevenir la corrupción de los fieles. La última edición data de 1948 y, aunque se siguieron incorporando títulos hasta 1961, una provisión de 1966 decretó que no se siguiera renovando.








Historia









Fue creado en 1559 por la Sagrada Congregación de la Inquisición de la Iglesia Católica Romana (posteriormente llamada la Congregación para la Doctrina de la Fe). El Index contenía nombres de autores cuyas obras estaban prohibidas en su totalidad, obras aisladas de otros autores o anónimas y también un detallado repertorio de los capítulos, páginas o líneas que debían ser cortados o tachados. Esta labor correspondía a los bibliotecarios, que debían ocuparse de ellas antes de dejar los libros en manos de los lectores. Por ejemplo, en la edición de 1632 (página 63) se indica que en el Dioscórides de Andrés Laguna, un libro de Materia medica, debe tacharse la frase «siémbranse con maldiciones las Albahacas y, según Plinio, crecen muy viciosas con ellas» («viciosas» alude aquí a vigorosas). En la misma página se explica que frases como la anterior deben borrarse por encontrarse en lengua vulgar, accesible pues al vulgo, pero que no lo necesitarían si estuvieran en latín o griego. Los autores contemporáneos a la decisión censora podían elegir omitir ellos mismos en sucesivas ediciones los párrafos censurados. Así Cervantes tuvo que suprimir del Quijote, entre otras la frase «…las obras de caridad que se hacen tibia y flojamente no tienen mérito ni valen nada» (2.ª parte, capítulo 36). El Index fomentaba así la autocensura por los propios autores.



Para el mantenimiento del Index después de la primera edición, de Pío V, se instituyó en 1571 la Sagrada Congregación del Índice. El Índice fue actualizado regularmente hasta su suspensión, en 1966, con materiales que se fueron agregando tanto por la Congregación como por el Papa. Otras congregaciones, como el Santo Oficio, pasaban a la anterior sus propias correcciones, para que las incorporara. Al final la lista debía ser aprobada por el Papa, que podía indultar a algún autor o añadir otro, como ocurrió en el caso de Lamennais.



La lista incluyó a autores literarios como Rabelais (obra completa) o La Fontaine (Contes et nouvelles), pensadores como Descartes o Montesquieu y científicos o protocientíficos como Conrad Gessner o Copérnico. Este último entró en la lista como consecuencia del proceso de la Inquisición contra Galileo, por un decreto de la Congregación General del Índice de 5 de marzo de 1616, que obligaba expurgar ciertos pasajes, incompatibles con la fe, que mostraban como seguro que la Tierra se mueve en torno a un Sol inmóvil (teoría heliocéntrica). Las enmiendas fueron publicadas en 1620, pero la obra de Copérnico (De revolutionibus orbis coelestium) no salió del Index hasta 1758. Johannes Kepler, que defendió en 1618 el heliocentrismo de Copérnico, fue a su vez incluido en el Índice.



La trigésima segunda edición, de 1948, última publicada, contenía aproximadamente 4 000 títulos censurados por varias razones: herejía, deficiencia moral, sexo explícito, inexactitudes políticas, entre otras. La lista incluía junto a una parte de la lista histórica, buena parte de los novelistas del siglo XIX, como Zola o Balzac, cuyas obras estaban prohibidas completas, o Victor Hugo, del que Los miserables no fueron retirados hasta 1959. Entre los pensadores se encuentran Michel de Montaigne (los Ensayos), Descartes (varias obras, incluidas las Meditaciones metafísicas), Pascal (Pensées), Montesquieu (Lettres persannes), Spinoza (Tratado teológico-político), David Hume, Kant (Crítica de la razón pura), Beccaria (De los delitos y las penas), Berkeley, Condorcet (Esquisse d"un tableau historique des progrès de l"esprit humain), o Bentham. Algunos autores modernos llegaron a tiempo de ser incluidos en la lista antes de su abolición, por ejemplo, Maurice Maeterlinck, cuyas obras fueron prohibidas íntegras, lo mismo que las de los autores siguientes: Anatole France (incluido en 1922), André Gide (1952) o Jean Paul Sartre (1959). Otra inclusión significativa es la del sexólogo holandés Theodoor Hendrik van de Velde, autor del manual de sexo El matrimonio perfecto, en el que se animaba a los matrimonios a disfrutar del sexo.



Los autores notables por su ateísmo, como Schopenhauer, Marx o Nietzsche, o por su hostilidad a la Iglesia Católica, no suelen figurar en el Índice, puesto que tales lecturas están prohibidas ipso facto. Se incluye, más bien, a aquellos autores y obras de los que los fieles pueden no ser inmediatamente conscientes de que sus posiciones son gravemente contrarias a la doctrina de la Iglesia, como Erasmo de Rotterdam, Michel de Montaigne, La evolución creadora, de Henri Bergson o, por ejemplo, las actas del Congrès d"histoire du christianisme (Congreso de historia del cristianismo) de 1933.



Algunos de los títulos integraron este índice por tener un contenido político definido: en 1926, la revista "Acción francesa", que defendía causas de extrema derecha, fue puesta en la lista.



Los efectos de este índice se sintieron por todos lados, más allá del mundo católico. Durante muchos años, en lugares como Quebec, España, Italia y Polonia (países católicos), fue muy difícil encontrar copias de estos libros, especialmente fuera de las grandes ciudades








Final del Index







Como lista oficial y la excomunión que implicaba su lectura, fue abandonada en el 14 de junio de 1966, bajo el papado de Pablo VI, seguidamente del final del Concilio Vaticano II y en gran parte debido a consideraciones prácticas. No obstante puede ser considerado un pecado venial para los católicos el hecho de leer libros que eran injuriosos contra la fe o la moral[cita requerida] (y evidentemente[cita requerida] puede ser mortal[cita requerida] cuando se lean por el propio fin de negar el Espiritu Santo[cita requerida] de manera consciente o con fines de atacar/blasfemar/deshonrar la iglesia católica romana como iglesia de Dios), el individuo deberá autoanalizar[cita requerida] su conciencia con la debida oración y petición a la gracia de Dios para distinguir si lo hubo o no.[cita requerida]



El Vaticano, sin embargo, hizo públicas nuevas regulaciones acerca de libros, escritura y medios de difusión, que incluyó en dos artículos del actual Código de Derecho Canónico:




dijo:

831



1-Sin causa justa y razonable, no escriban nada los fieles en periódicos, folletos o revistas que de modo manifiesto suelen atacar a la religión católica o las buenas costumbres; los clérigos y los miembros de institutos religiosos sólo pueden hacerlo con licencia del Ordinario del lugar

2-Compete a la Conferencia Episcopal dar normas acerca de los requisitos necesarios para que clérigos o miembros de institutos religiosos puedan tomar parte en emisiones de radio o de televisión en las que se trate de cuestiones referentes a la doctrina católica o a las costumbres.



832



Los miembros de institutos religiosos necesitan también licencia de su Superior mayor, conforme a la norma de las constituciones, para publicar escritos que se refieran a cuestiones de religión o de costumbres.










Autores u obras prohibidas









En la primera edición (1559) aparecían tres listas que agrupaban:



* Todas las obras y escritos de un autor prohibido.

* Libros específicos de un autor prohibido.

* Escritos específicos de un autor incierto.






Entre los libros específicos se encontraban:








De revolutionibus orbium coelestium







De revolutionibus orbium coelestium (Sobre el movimiento de las esferas celestiales) es la obra fundamental del astrónomo Nicolás Copérnico (19 de febrero de 1473 - 24 de mayo de 1543). Comenzó a escribirla en 1506, terminándola en 1531, aunque no se publicó hasta el año de su muerte, en 1543. Copérnico pensaba que el Sistema Ptolemaico era demasiado complicado, y quería procolocar un modelo alternativo más simple y correcto.



Dedicada al Papa Pablo III, está dividida en seis volúmenes:



* El primer volumen contiene una visión general de la teoría heliocéntrica, y una corta explicación de sus ideas del universo.

* El segundo volumen es teórico y habla de los principios de la astronomía esférica. También contiene una lista de estrellas (para dar una base a los argumentos que se desarrollan en los siguientes volúmenes).

* El tercer volumen habla principalmente de los movimientos del sol y de lo relacionado con ello.

* El cuarto volumen contiene descripciones similares de la luna y de sus movimientos orbitales.

* Los quinto y el sexto volúmenes contienen una explicación del nuevo sistema.






De Revolutionibus comienza con un prólogo anónimo en el que se explica que el sistema propuesto constituye una hipótesis matemática para explicar mejor el movimiento de los planetas y otros cuerpos celestes y que no se traduce forzosamente en una realidad. Johannes Kepler mostró que dicho prólogo había sido añadido por el filósofo luterano Andreas Osiander. El principal objetivo del prólogo parecía ser suavizar las controversias religiosas que el cambio de un sistema geocéntrico a un sistema heliocéntrico podía causar.





Recepción de la obra




El libro causó una controversia moderada en su publicación. Sin embargo, en 1546 un sacerdote dominico, Giovanni Maria Tolosani, escribió el tratado De veritate Sacrae Scripturae denunciando la teoría copernicana y defendiendo la verdad absoluta de la Biblia. La argumentación usada por Tolosani en esta obra se encuentra de nuevo en las acusaciones hechas contra Galileo.

La recepción de esta obra en el mundo académico e intelectual europeo del siglo XVI (no así del siguiente) fue predominantemente negativa. La Sorbona (París, Francia) y la mayoría de universidades católicas la calificaron de sacrílega, así como los principales representantes del Protestantismo, en especial Lutero y Calvino, quienes la condenaron muy enérgicamente alegando que contradecía a las Sagradas Escrituras. Por contra, tuvo una buena acogida en la Universidad de Salamanca (España): en sus Estatutos de 1561 figura como lectura opcional, y en los de 1594 es de lectura obligatoria.

En 1616 el cardenal Bellarmino ordenó a Galileo Galilei en nombre del Papa que tomara como posición que el sistema era tan solo una construcción matemática sin constituir una realidad física. Anteriormente, Galileo había alegado en su defensa que la tesis copernicana también había sido compartida por otros autores, entre los que mencionó al teólogo español Diego de Zúñiga (1536–1598). Este había escrito en su libro In Job Commentaria (1584) que el heliocentrismo de Copérnico no era incompatible con la fe católica. Sin embargo, la Iglesia acabó incluyendo las obras de Zúñiga y Copérnico en el Índice de libros prohibidos, mediante un Decreto de la Sagrada Congregación del 5 de marzo de ese año:



[quote](...) También ha llegado a conocimiento de la esta Congregación que la doctrina pitagórica —que es falsa y por completo opuesta a la Sagrada Escritura— del movimiento de la Tierra y la inmovilidad del Sol, que también es enseñada por Nicolás Copérnico en "De Revolutionibus orbium coelestium", y por Diego de Zúñiga en "Job", está difundiéndose ahora en el extranjero y siendo aceptada por muchos (...). Por lo tanto, para que esta opinión no pueda insinuarse en mayor profundidad en perjuicio de la verdad Católica, la Sagrada Congregación ha decretado que la obra del susodicho Nicolás Copérnico, "De Revolutionibus orbium", y de Diego de Zúñiga, "Sobre Job", sean suspendidas hasta que sean corregidas.[/quote]



Sólo se permitieron algunas ediciones corregidas en las que se explicaba que la teoría heliocéntrica no tenía que ver con la descripción de la realidad. Dichas ediciones fueron preparadas en 1620 pero nunca fueron impresas en gran número. El libro original permaneció en el Índice hasta el año 1835.



La primera edición de esta obra alcanzó en subasta publica el precio histórico para un libro de ciencias de U$2.2 millones, en la casa de subastas Christie"s el 18 de junio del 2008.









Ensayos (Montaigne)







Los Ensayos de Michel Eyquem de Montaigne (1533-1592) son la obra cumbre del pensamiento humanista francés del Siglo XVI.



Montaigne inicia la redacción de esta obra que le ocupará hasta la fecha de su muerte en 1592. Dos años antes había vendido su puesto como Consejero del Parlamanto de Burdeos para retirarse a su castillo en el Périgord. No será la redacción de los Ensayos la única ocupación que tenga, ya que a la vez que administra sus posesiones Montaigne participa como noble católico en alguno de los episodios militares o políticos de las Guerras de religión de Francia. Viaja, desempeña en varias ocasiones el cargo de alcalde de Burdeos, y también hace de intermediario entre el rey Enrique III y el jefe protestante Enrique de Navarra (futuro Enrique IV). Los Ensayos se alimentan tanto de esta experiencia como de sus lecturas de humanista "jubilado" en su "biblioteca" de la torre de su residencia. Montaigne publica los libros I y II en Burdeos en 1580, y luego los completa y adjunta un tercer libro en la edición parisina de 1588. Continua luego ampliando su texto de cara a una nueva edición. De ese trabajo han quedado dos testigos a veces divergentes: un ejemplar de los Ensayos plagado de correcciones manuscritas del propio Montaigne (el llamado ejemplar de Burdeos) y la edición póstuma de 1595.







Pamela o la virtud recompensada







Cuenta en primera persona la historia de una virtuosa doncella llamada Pamela Andrews y su modesta delicadeza y determinación para rechazar a su amo, el señor B., que intenta seducirla. Finalmente, ella consigue reformarlo y él demuestra su sinceridad proponiéndole matrimonio.

En la segunda parte de la novela, Pamela intenta acomodarse a la alta sociedad y edificar una relación exitosa con su esposo.

Narrada a través de sus cartas y diario, Pamela es considerada como una influencia seminal de la orientación de la novela hacia el análisis psicológico y el autoexamen.

Cuando Richardson comenzó a escribir Pamela, lo concibió como un libro de conducta, tipo de libro que puede ser considerado como el precursor de los libros de etiqueta y de autoayuda actuales. Pero conforme avanzó en su labor, la serie de cartas se convirtieron en una historia. Richardson decidió escribir en un género diferente, la novela. Perseguía un propósito moral, exponiendo un ejemplo de virtud tal como era entendido en el siglo XVIII; pero quería instruir al tiempo que entretenía al lector. De hecho, la mayor parte de las novelas de mediados del siglo XVIII y hasta bien entrado el siglo XIX, siguieron esta tendencia, reclamando legitimidad a través de su capacidad para enseñar y entretener a un tiempo.



El nombre de la heroína, Pamela, fue tomado de la Arcadia de Sir Philip Sidney.







El contrato social







El contrato social: o los principios del derecho político, más conocido como El contrato social, es un libro escrito por Jean-Jacques Rousseau y publicado en 1762. Es una obra sobre filosofía política y trata principalmente sobre la libertad e igualdad de los hombres bajo un Estado instituido por medio de un contrato social.



Se dice que este libro fue uno de los muchos incitadores de la Revolución francesa por sus ideas políticas. Bajo la teoría del contrato social se fundamenta buena parte de la filosofía liberal, en especial el liberalismo clásico por su visión filosófica del individuo como fundamental, que luego decide vivir en sociedad por lo que necesita del Estado de Derecho que asegure las libertades para poder convivir. Así también se dice que en este libro se exponen lo que en el futuro serían los principios de la filosofía política socialista, en parte por el concepto de la voluntad general.



Libro primero




Rousseau parte de la tesis que supone que todos los hombres nacen libres e iguales por naturaleza. Nos habla del estado originario del hombre (que había desarrollado con amplitud en el Discurso sobre el origen y los fundamentos de la desigualdad entre los hombres), afirma que la familia “es el primer modelo de sociedad política” (pág. 5 -el número de página corresponde a la edición del Contrato de María José Villaverde de la editorial Tecnos, en su tercera edición, aparecida el año 1995). Rousseau argumenta contra el derecho del más fuerte: “Convengamos, pues, en que la fuerza no constituye derecho, y que únicamente se está obligado a obedecer a los poderes legítimos” (pág. 8). El fundamento único de toda autoridad legítima serán las convenciones. Tras una breve referencia a la guerra y la esclavitud, el ginebrino presentará su idea acerca del pacto social, que formula en los siguientes términos: “Cada uno de nosotros pone en común su persona y todo su poder bajo la suprema dirección de la voluntad general, recibiendo a cada miembro como parte indivisible del todo” (pág. 15).



Rousseau distingue tres tipos de libertades: la libertad natural, que es la que se pierde tras el contrato, la libertad civil que está limitada por la voluntad general y la libertad moral, “que es la única que convierte al hombre en amo de sí mismo” (pág. 20). El pacto social convierte en iguales a los hombres por convención y derecho.



Libro segundo




Esta parte de la obra se ocupa sobre todo del concepto de “voluntad general” (volonté générale). Al ejercicio de esta voluntad lo llama Rousseau “soberanía", destacando su inalienabilidad e indivisibilidad. También analiza las nociones de “ley”, que no sería otra cosa que un acto de la voluntad general, es decir, donde el "pueblo" sería el "legislador". Rousseau hace que sea imprescindible la figura del legislador representante, que es “un hombre extraordinario" en el Estado.



Rousseau hace un poco de aritmética política, al establecer ciertas proporciones entre el número de habitantes, la extensión de los países... El objetivo de todo pueblo es conseguir abundancia y paz. Cree que el lugar más apto para construir un Estado perfecto es la isla de Córcega. Rousseau coincide con Aristóteles en la necesidad de una clase media, aunque en el ginebrino hay una mayor tendencia a una homogeneización. Piensa que la libertad subsiste gracias a la igualdad: “Es precisamente porque la fuerza de las cosas tiende siempre a destruir la igualdad, por lo que la fuerza de la legislación debe siempre tender a mantenerla” (pág 52).



Al final de este Libro Segundo, Rousseau distingue tres clases de leyes: políticas, civiles y criminales. También habla de una cuarta clase de leyes: los hábitos o costumbres, de las que se ocuparía en secreto “el gran Legislador”. Rousseau elude el tema mentado y dice ceñirse a las leyes políticas.



Libro tercero




Este libro es el más extenso, y se ocupa fundamentalmente del gobierno y de sus formas. El gobierno es “un cuerpo intermedio establecido entre los súbditos y el soberano para su mutua correspondencia, encargado de la ejecución de las leyes y del mantenimiento de la libertad, tanto civil como política” (pág 56). El gobierno no es otra cosa que el ejercicio legítimo del poder ejecutivo. El poder legislativo, por su parte, siempre pertenece al pueblo y sólo puede pertenecer a él. Rousseau sigue desarrollando su particular aritmética política:



“cuanto más crece el Estado, más disminuye la libertad” (pág 58)



“el gobierno, para ser bueno, debe ser relativamente más fuerte a medida que el pueblo es más numeroso” (pág 58)



“cuanto más numerosos son los magistrados, más débil es el gobierno” (pág 61)



“la resolución de los asuntos se vuelve más lenta a medida que se encarga de ellos mayor número de personas” (pág 63)



“la relación de los magistrados con el gobierno debe ser inversa a la relación de los súbditos con el soberano” (pág 63).



Este afán calculador lo lleva hasta tales extremos que afirma unas páginas después que “un español viviría ocho días con la comida de un alemán” (pág 80). Rousseau considera que la forma de gobierno más adecuada a un país depende del número de habitantes y de su extensión. De este modo, “el gobierno democrático conviene a los pequeños Estados, el aristocrático a los medianos y la monarquía a los grandes” (pág 65). Rousseau opina que la democracia es una forma tan perfecta de gobierno que no se da nunca en su forma pura; los dioses se gobiernan democráticamente, “pero un gobierno tan perfecto no es propio de hombres” (pág 67).



Rousseau ataca al lujo como obstáculo para la construcción de esa república democrática ideal, que además requiere ser una Ciudad-Estado de ciudadanos virtuosos. Todo este libro está atravesado por la misma estructura de la Política aristotélica (aunque los análisis del ginebrino son más áridos y menos fundamentados históricamente que los del Estagirita). También tiene como fuente a Montesquieu al dar importancia al clima en el carácter (Herder) de los pueblos: “el despotismo conviene a los países cálidos, la barbarie a los fríos y la civilización a las regiones intermedias”(pág 79). Otra relación establecida por Rousseau le lleva a afirmar que la opulencia corresponde a las monarquías, la riqueza y extensión medias a las aristocracias, y la pobreza y pequeñez de territorio a las democracias.



Tras dar las características de un buen gobierno (cuyo mejor criterio es la multiplicación de sus miembros) y arremeter contra las letras y las artes que traen la decadencia a los pueblos, el ginebrino plantea su propia teoría de las revoluciones, también más imperfecta y menos acabada que la de Aristóteles. Rousseau afirma tajantemente: “si queremos una institución duradera, no pensemos en hacerla eterna”(pág 87). También es tajante al afirmar el carácter de fenómeno exclusivamente cultural de la política: la constitución del Estado es obra del arte.



Al final nos habla de la corrupción que supone para el Estado la aparición de representantes, y nos da algunas indicaciones sobre su concepto de “asamblea”.



Libro cuarto




Este último libro comienza hablando de la bondad y rectitud de los hombres sencillos. Éstos necesitan pocas leyes; Rousseau se siente emocionado “cuando se ve en la nación más feliz del mundo a grupos de campesinos resolver los asuntos del Estado bajo una encina y conducirse siempre con acierto” (pág 103).Vuelve a insistir en la noción de voluntad general, “la voluntad constante de todos los miembros del Estado” (pág 107).



Tras hablar de las elecciones, hace un largo capítulo sobre la historia de Roma y, a continuación, defiende la necesidad de la dictadura como elemento para prevenir y solucionar los momentos de crisis en las repúblicas. También entiende que es necesario la censura, que es la manifestación de la opinión pública. Al final de este capítulo ataca a la religión cristiana, pues es incompatible con la libertad; lo cristiano es opuesto a la república. Rousseau aboga por una profesión de fe completamente civil y propone frente a los dogmas de religión las normas de sociabilidad.







Crítica de la razón pura







La Crítica de la razón pura (en alemán: Kritik der reinen Vernunft) es la obra principal del filósofo prusiano Immanuel Kant. Tuvo su primera edición en 1781. El propio Kant llegó a corregirla en vida, publicando en 1787 una segunda edición.



Se trata de una indagación trascendental (acerca de las condiciones epistémicas del conocer humano) cuyo objetivo central es lograr una respuesta definitiva sobre si la metafísica puede ser considerada una ciencia. Entre otras cosas, Kant intenta superar la crítica al principio de causalidad (y por lo tanto al saber científico) que había hecho David Hume, que no tenía una respuesta satisfactoria hasta su época.



En esta obra, Kant intenta la conjunción de racionalismo y empirismo, haciendo una crítica de las dos corrientes filosóficas que se centraban en el objeto como fuente de conocimiento, y así, dando un «giro copernicano» al modo de concebir la filosofía, estudiando el sujeto como la fuente que construye el conocimiento.







Historia de la decadencia y caída del Imperio romano







La Historia de la decadencia y caída del Imperio romano (en inglés original, The History of the Decline and Fall of the Roman Empire, conocida popularmente como The History) es una obra histórica escrita por el inglés Edward Gibbon (1737–1794), que aborda la decadencia y caída del Imperio romano. Consta de seis volúmenes publicados por primera vez en cuartos entre 1776 y 1789: el Libro I fue publicado en 1776, los Libros II y III en 1781, y los libros IV, V, y VI en 1788–1789. Está considerada como una de los mayores logros literarios del siglo XVIII, y como uno de los libros de historia más influyentes de todos los tiempos.[1] [2]



Doscientos años después de su publicación, el libro perdura sobre todo como hito y obra literaria, pero queda al margen de las corrientes historiográficas actuales, dado que el estudio del fin del Imperio romano en el tiempo transcurrido desde su publicación ha cambiado y evolucionado considerablemente; aun así, por su inmensa erudición, suele recurrise a ella para recabar referencias históricas del período en cuestión. Además, la obra está considerada como una crítica argumentada y juiciosa sobre la fragilidad de la condición humana, y es por ello que sigue inspirando a historiadores y estudiantes de literatura inglesa, manteniendo un sólido prestigio que garantiza su reedición de continuo en la actualidad.





Justina o los infortunios de la virtud







Sus títulos originales fueron, sucesivamente, Les infortunes de la vertu , Justine ou les Malheurs de la vertu, La nouvelle Justine ou les Malheurs de la vertu. La obra fue escrita por el Marqués de Sade durante una de sus prolongadas estancias en prisión, en la Bastilla. La primera versión, titulada simplemente Los infortunios de la virtud, se redactó en sólo quince días, y su autor la dio por terminada el 8 de julio de 1787, permaneciendo inédita hasta que Apollinaire rescatara su manuscrito de “el infierno” de la Biblioteca Nacional Francesa a principios del siglo XX. Esta versión inicial es sensiblemente inferior en extensión a las definitivas, aunque en ella ya están presentes el argumento, situaciones y desarrollo. Tras su salida de prisión en 1790 (gracias a un decreto de la Asamblea Constituyente), Sade da a la imprenta en junio de 1791 una segunda versión más explicita en la que se amplían considerablemente las peripecias narradas.



En 1797 se publica una tercera versión de la obra, también atribuida a Sade , con el título de La Nueva Justina o los infortunios de la virtud, seguida de la Historia de Julieta, su hermana, también ampliada con respecto a la edición anterior.



La publicación de Justine supuso un enorme escándalo y suscitó las más virulentas críticas. Sade fue calificado de “autor infame de novelas detestables”. A pesar de que se publicó clandestinamente y Sade siempre negara su autoría, fue Justine la principal causa para que se le encerrara de por vida en diferentes instituciones sanitarias acusado de “demencia libertina”.



Ya en vida de Sade la obra tuvo una gran difusión, se imprimieron seis ediciones en diez años, y Justine se convirtió en una obra maldita que circuló clandestinamente durante todo el siglo XIX. Se reconoce su influencia en las novelas de Flaubert, Dostoievski y en la poesía de Baudelaire; aunque la lista de escritores del siglo XIX en los que se ha querido ver la influencia de Sade, y más concretamente de su novela Justine, es extensa. A principios del siglo XX Apollinaire publica su obra y los surrealistas rescatan la memoria de Sade; desde entonces numerosos autores se han interesado por su obra; pero deberá esperarse hasta mediados de siglo XX para que se normalice su publicación.






Justine (una adolescente) recurre a todos los estamentos sociales para preservar su virtud y en todos los casos, en lugar de recibir ayuda lo que encuentra es incitaciones al vicio. Justine simboliza la virtud que con una escasa inteligencia debe enfrentarse a las añagazas del vicio y, contrariamente a lo que cabría esperar, en lugar de ser recompensada por mantener su virtud, lo que recibe es todos clase de agravios. Por el contrario, los libertinos que abusan de ella se ven recompensados con toda clase de parabienes.

Sade vierte en esta obra su misantropía, describe como, en la sociedad en la que le tocó vivir, practicar la virtud siempre resulta oneroso, mientras que quien practica el vicio encuentra a una sociedad cómplice y corrompida lo que le permite adquirir ventaja.



dijo:

¿Bajo qué fatal estrella tengo que haber nacido, me dije, para que me resulte imposible concebir un solo sentimiento de virtud que no sea inmediatamente seguido por un diluvio de males, y cómo es posible que esta ilustre providencia, cuya justicia me gozo en adorar, al castigarme por mis virtudes, me haya ofrecido al mismo tiempo la visión de quienes me aplastaban con sus vicios en la cúspide?






Rojo y negro







Rojo y Negro (Le Rouge et le Noir) es una novela de Stendhal, publicada a mediados de noviembre de 1830. La trama se desarrolla en la Francia del siglo XIX durante la década de los treinta, y se articula en torno a las ambiciones de un joven para elevarse sobre la pobreza de su nacimiento. El título del libro podría aludir a los colores de los uniformes del ejército (rojo) y de los sacerdotes (negro). La obra se juzga como una de las mejores de la narrativa francesa, ejemplo de novela psicológica; influyó a muchos escritores del Realismo, en particular a León Tolstói, y ya en el siglo XX a André Gide.



La trama




Rojo y negro está protagonizada por Julien Sorel, hijo de un Aserrador del pueblo ficticio de Verrières. Narra los esfuerzos de Julien por ascender de condición social pese a su juventud, diciendo a los demás lo que quieren oír y haciendo lo que desean verle hacer. La novela se divide en dos "libros".



Primera parte




Stendhal arranca planteando con precisión el decorado de la pequeña ciudad del Franco Condado: Verrières, en el Río Doubs, y la situación social y política, la definición de la atmósfera que ayudan a formar el estado mental del protagonista.



Julien Sorel es el tercer hijo del viejo aserrador Sorel, quien desprecia las cosas intelectuales, y por lo tanto a Julien, que revela dotes muy altas para los estudios. A diferencia de sus hermanos, el niño no está hecho para el trabajo pesado, y su curiosidad lo lleva a obtener instrucción por todos los medios posibles (lo que su padre Sorel llama perder el tiempo). El muchacho recita de memoria el Nuevo Testamento en Latín, gozando de la protección del cura del pueblo, Chelan. Por otra parte, devora en secreto el Memorial de Santa Elena, ya que admira sin límites a Napoleón Bonaparte, considerándolo a la vez como Dios y como un modelo exitoso. El abate Chelan lo recomienda al alcalde de Verrières, Monsieur de Rênal, como preceptor de sus hijos; más tarde, irá al seminario para iniciar la carrera eclesiástica.



Estos son los comienzos de Julian Sorel en el mundo de la burguesía provincial. A pesar de su timidez natural, se las arregla para seducir poco a poco a la señora de Rênal, una joven hermosa, pero tímida e ingenua. La vida en el Castillo Rênal se caracteriza por su profunda pasión por la señora de Rênal y también por su ambición. Él sueña con convertirse en un nuevo tipo de Napoleón Bonaparte, pero su vida está dominada por la hipocresía: debe ocultar sus sentimientos por la anfitriona y su admiración por Napoleón.



En el castillo, el joven se gana el corazón de los niños con rapidez y toma el hábito de pasear al anochecer en compañía de la señora Luisa Rênal, quien se sorprende agradablemente cuando trata de darle un regalo. El orgullo de este joven soñador provinciano le gusta y se enamora de él sin darse cuenta. Pero el temperamento orgulloso y complicado de Julien pronto lo arruina todo: el señor de Rênal le propone un aumento salarial temiendo que su rival político le haya ofrecido el mismo trabajo que tiene ahora, siendo rechazado por Julien, y por otra parte, rechaza los avances de Elisa, la criada de la señora Luisa Rênal, ya que aspira a conquistar el corazón de la señora.



Elisa decide difundir un rumor basado en los sentimientos que animan a su ama y Julien hablando con los opositores al Alcalde Rênal. Mientras Julien se ha convertido en un hombre de moda en Verrieres (cobrando cada vez más), el señor de Rênal recibe un anónimo denunciando el adulterio de su esposa, que ya es real aunque los difamadores no tienen pruebas. Si bien al alcalde de Verrières le parecen cuentos de fantasía, decide separarse de su preceptor. Julien,con el asesoramiento del padre Chélan, entra en el seminario mayor de Besançon. Antes de salir, tiene un último encuentro secreto con la señora Luisa Rênal, aparentemente muy fría, pero que le profesa un profundo amor. Julien confunde reserva con indiferencia.



En el seminario de Besançon, Julien es odiado por sus compañeros, la mayoría campesinos, según él la especie de muertos de hambre cuya aspiración suprema es "la cena de café con huevos y tocino". El abate Pirard, quien dirige el seminario, percibe la ambición de nuestro héroe y lo protege. Pasa muchos momentos dolorosos hasta que el abate Pirard le ofrece ser secretario del marqués de La Mole. Marcha a París para tomar posesión de su cargo con el aristócrata.





Segunda parte




El marqués de La Mole,en el barrio de Saint Germain, es una figura influyente en la vida parisina, y rápidamente nota la inteligencia de Julien. Allí conoce a Mathilde, hija del marqués, una personalidad de la juventud parisina notable y aristocrática. Debido a su hermosura tiene muchos pretendientes, pero la aburren y acaba enamorándose de Julien, a pesar de su origen. Ella lo ve talentoso, ingenioso y orgulloso, lo cual contrasta con la apatía aristocrática de sus conocidos. Julien, que la desprecia porque se ve como un criado para ellos, paradójicamente se enamora de ella al tiempo que la compara desfavorablemente con la señora de Rénal, a la que añora. Ambos viven un romance tumultuoso mientras el marqués aumenta progresivamente su confianza en Julie. Al final, tiene que confesar a su Padre que está embarazada y le advierte su deseo de casarse con el joven secretario. Mathilde NO puede convencer a su padre, pero, a la espera de una decisión que no sea deshonrosa ni humillante socialmente, el marqués se ennoblece y otorga a Julien un cargo de teniente de húsares en Estrasburgo. Al mismo tiempo, el hijo del Aserrador, se convierte en el caballero Julien de Vernaye.



Cuando todo parece que va a arreglarse, el marqués de La Mole rechaza categóricamente cualquier idea de matrimonio tras recibir una carta de Madame de Rênal denunciando (por consejo de su confesor) la inmoralidad de su ex amante devorado por la ambición. Julien, desesperado, vaa Verrières rápidamente. Durante la misa entra en la iglesia y dispara a Luisa Rênal, su antigua amante.



Creyéndola muerta, Julien espera en la cárcel el día de su juicio. Mathilde va a verlo una vez al día con un seudónimo (Sra. Michelet), luego bajo su nombre real. Intenta pagar su absolución y trata de convencer al hombre de mayor influencia, el Vicario General de Besançon. Los arranques de heroísmo de Julien aburren a Mathilde, quien se da cuenta de que persiste el amor de Julien por la señora de Rênal. Por su parte, la señora de Rênal trata de dar pruebas a favor de Julien por escrito al jurado que sería un error castigarlo por sus actos "torpes".



A pesar de la opinión pública de apoyo a la causa del joven Sorel, el señor Valenod (parte del jurado) condena a Julien a la guillotina, principalmente a causa de un discurso provocador denunciando la casta y el orden establecido. Tras la sentencia, Mathilde y Madame de Rênal confían en la apelación, pero Julien sólo piensa ya en la guillotina y en el futuro del hijo que ha de nacer. Madame de Rênal, que se estableció en Besançon, a pesar de las reticencias de su marido, logra obtener el permiso para ir a ver a Julien y le manifiesta que su amor por él nunca ha menguado.



Justo después de la ejecución de Julien, Fouqué (su amigo de toda la vida) compra el cadáver al verdugo. Mathilde le pide ver los restos del padre de su hijo, entonces agarra la cabeza de Julien y le da besos en la frente. Entierra la cabeza de Julien en la cumbre del Jura, en una gruta cerca de Verrières donde Julien Sorel vivía. Madame de Rênal fue fiel a a su promesa, sin embargo tres días después de la ejecución, moría abrazando a sus hijos.










Los miserables







Los miserables (título original en francés: Les Misérables) es una de las novelas más conocidas del siglo XIX. Publicada en el año 1862, esta obra romántica fue escrita por el novelista francés Victor Hugo. La novela transcurre en Francia, en ambientes rurales y capitalinos. Narra las vidas y las relaciones de varios personajes durante un periodo de veinte años, a principios del siglo XIX, en los cuales transcurren las Guerras Napoleónicas. Principalmente se centra en los esfuerzos del protagonista, el ex-presidiario Jean Valjean, por redimirse, pero también analiza el impacto de las acciones de Valjean a través de reflexiones sobre la sociedad. La obra razona sobre la naturaleza del bien, el mal, la ley a través de una historia que abarca y expone la Historia de Francia, la arquitectura de París, la política, la ética, la justicia, la religión, la sociedad y las clases y la naturaleza del amor romántico y familiar. Victor Hugo se inspiró en Eugène François Vidocq, delincuente que acabó siendo policía y creador de la Sûreté Nationale francesa, para la creación de los dos personajes principales de la novela. Los miserables es muy conocida por sus numerosas adaptaciones para la pantalla y el teatro, de las cuales, la más famosa es el musical para teatro del mismo nombre.



Se trata de una novela que permite al lector acercarse a la historia de la Francia contemporánea a Victor Hugo, incluyendo directa o indirectamente varias partes de ésta, como la Revolución francesa de 1789 (y sus etapas propias: el Terror, el Directorio, el golpe de Brumario), el imperio Napoleónico, la Restauración con Luis XVIII y Carlos X y la Revolución de Julio que transfirió el poder a Luis Felipe de Orleans. Cabe destacar igualmente su análisis de instrumentos, acontecimientos y estereotipos de los sucesos históricos mencionados, así como de antiguos dirigentes de la Convención, los emigrados e incluso de la guillotina. Víctor Hugo mantuvo a lo largo de toda su vida, también en Los miserables, una firme oposición a la pena de muerte y la obra es considerada como una defensa de los oprimidos en cualquier tiempo y lugar.



Volumen I: Fantine




La obra, que tiene lugar en 1815, comienza hablando del obispo de Digne, Monseñor Myriel, de gran bondad y generosidad con los pobres. Vive con su hermana solterona y con una sirvienta en un antiguo hospital. Se describe cómo era su vida, totalmente apegada a sus creencias religiosas, pero pasa por graves apuros económicos.



Volumen II: Cosette




En la segunda parte, aparece toda una descripción de Jean Valjean, que es un hombre que quería ser bueno, pero es condenado a la prisión por haber robado un pedazo de pan para sus sobrinos que no habían comido en varios días, y por el simple hecho de haber intentado escapar varias veces, su condena se estaba haciendo cada vez más larga. Sale 19 años después, pero el hecho de haber estado tanto tiempo en la cárcel, ha cambiado su personalidad y se ha vuelto un hombre frío, al salir de la cárcel, pide refugio en la casa del obispo (que ya es arzobispo) y estando ahí, ve las cosas de plata que este tiene en su muy humilde morada y trata de robárselas; la sirvienta, lo descubre y corre a contarle al arzobispo lo que vio, este siendo un hombre tan bueno regaña a su sirvienta, y a Valjean le regala sus cosas de plata y le ayuda a no volver a pisar la cárcel, lo cual causa cierta confusión en Valjean porque no se explica cómo es que tratando de haberle hecho un mal al arzobispo, este aun así se preocupa por él y le ayuda.



Volumen III: Marius y Volumen IV: Saint-Denis




En la tercera y cuarta parte, cuenta la historia de Fantine, que es una muchacha que está muy enamorada, pero así de repente, su novio la abandona y es cuando ella se da cuenta que está embarazada, muy triste y desconsolada por su reciente abandono, decide educar de la mejor forma posible a su hija, a la que llama Cossette. Cuando se da cuenta la madre de que no puede seguir manteniendo a su hija ella sola, le pide a una familia (los Thénardier) que se hagan cargo de ella, pero estos maltrataban mucho a la niña y le exigían mucho dinero a su madre para cuidarla, incluso a Cossette le llegan a tratar como su sirvienta.



Volumen V: Jean Valjean




Esta quinta parte habla de un hombre que de repente está ganando mucho dinero, su nombre: Monsieur Madeleine; este hombre es Jean Valjean quien ha tenido un cambio muy importante en su vida y quien ha estado haciendo negocios e invirtiendo y éste recoge a Fantine y ella se vuelve su criada.



Aquí hay un hombre (Javert) que cree conocer a monsieur Madeleine. Reconoce que es Jean Valjean pero no tiene cómo comprobarlo, entonces arregla un juicio en el que Valjean como ve que no tiene escapatoria y para de una vez arreglar todo, confiesa su verdadera identidad ante toda la asamblea. Por cierto, muere la mamá de Cossette esperando tener junto a ella nuevamente a su hija.



En esta parte del libro, nos comienza describiendo la batalla de Waterloo, donde nos menciona nuevos personajes como el Barón Pontmerçy y Thénardier. Entonces, el expresidiario Jean Valjean hace creer a todos que muere ahogado al aventarse al mar con grilletes y cadenas (aunque éstas no estaban amarradas) pero tiene su fortuna enterrada cerca de casa de los Thénardier, donde se topa con Cossette cuando era aun una niña, y decide llevársela para protegerla de sus “cuidadores”, quienes en realidad solo explotaban a la pobre niña. Teniendo a la niña consigo, se preocupa por ella y la adopta como hija, y viven en los barrios más pobres en París, pero entre ellos se crea un lazo fraternal y cada vez se quieren más; un día son reconocidos y llevados a un convento. Ya en el convento, se describe con lujo de detalles cómo vestían, sus horarios y cuales eran sus actividades diarias, en fin toda una descripción que nos muestra el porqué este libro romántico tiene sus toques realistas.



Luego surgen más personajes, comenzando por Gavroche, que es un muchacho digno de ejemplo, ya que ha pasado por situaciones como hambre y pobreza, pero tan gentil, generoso y con ideas revolucionarias. Es hijo de los Thénardier, abandonado por cierto.



Luego sale M. Guillenormand que es un señor de 90 años que casó a su hija con un coronel que muere en la batalla de Waterloo dejando con ella a un hijo llamado Mario; Marius tiene una visión totalmente diferente a la que su abuelo le ha pintado, y por eso se pone en contacto con grupos revolucionarios. Fuente(s): Después de andar dando vueltas, se entera que su padre no está muerto, sino que está viviendo en Normandía y que prefirió renunciar a verlo, para que éste no perdiera una herencia. Ya cuando se puede encontrar con su padre, es demasiado tarde, el está en su lecho y muere pidiéndole a su hijo que se mantenga fuerte en sus convicciones y que no renuncie a lo que él quiera.



Volviendo con Jean Valjean, se va del convento para no privar a Cossette de las libertades del mundo exterior y es por esto que rentan una pequeña casa; un día Marius ve a Cossette con el que cree que es su padre, y se enamora perdidamente de ella. Ella como buena señorita, se intimida.



Marius va con su abuelo para pedirle permiso de pedir a Cossette en matrimonio y el abuelo, hace burla del hecho y le propone la tome como amante.



En esta parte, Víctor Hugo nos describe con lujo de detalles cómo el pueblo se levanta contra el General Lamarque y cómo todos luchan por la revolución.



Luego describe la muerte de Valjean, donde éste rescata a Marius de unas graves heridas y lo lleva a casa de su abuelo. El abuelo se entristece mucho de ver a su nieto en tales condiciones, pero deciden darle su apoyo para curarlo y que se recupere pronto. Valjean le perdona la vida a Javert y éste le confiesa que lo ha estado persiguiendo y que no le fue sincero y fiel cuando lo prometió, Valjean le perdona todo. Marius no quiere que Jean Valjean siga visitando a Cossette (aun cuando éste ya le había dicho quién era él realmente y que no era su verdadero padre) y deciden que las visitas serán más esporádicas hasta que ya no se haga ninguna visita.



Finalmente, un día en que visitan a Valjean, lo encuentran en su lecho de muerte y Valjean los abraza considerándolos sus hijos y muere abrazado a ellos lleno de dicha y felicidad.







Las obras de Alexandre Dumas (padre)







Alexandre Dumas (Villers-Cotterêts, 1802 - Puys, cerca de Dieppe, 1870), conocido en los países de habla hispana como Alejandro Dumas, fue un novelista y dramaturgo francés. Su hijo, Alexandre Dumas fue también un escritor conocido.





Las novelas de George Sand







George Sand, pseudónimo de Amandine Aurore Lucile Dupin, baronesa Dudevant (París, 1 de julio de 1804 - Nohant, 8 de junio de 1876), fue una escritora francesa.





Una página manuscrita de Un invierno en Mallorca.







Madame Bovary







Madame Bovary, novela escrita por Gustave Flaubert, fue publicada como tal en el 1857.



Primera parte




Tras su infancia, y teniendo terminados sus estudios en una escuela de provincia y la facultad de Ruan, Charles Bovary, recién trasladado a Tostes ejercer como médico. Se casa con una viuda, por expresa petición de su madre, aunque la relación no será duradera debido a que la primera esposa de Charles fallecerá poco después del enlace. Debido a su trabajo, Charles debe visitar en una granja al señor Rouault y allí se encuentra con una bella joven, la hija del señor Rouault, Emma que consigue seducirle. Charles se enamora y le pide al señor Rouault, la mano de su hija en matrimonio. Ella consiente y se convierte en la señora Bovary. Madame Bovary, asidua a la lectura de novelas románticas, tiene unas ideas sobre el matrimonio que no llegarán a corresponderse con su relación con Charles. Después de una visita a la casa del marqués de Vaubyessard, Emma vuelve a fantasear con una vida idílica, privilegiada. Pero la vuelta a la realidad, a una vida aburrida junto a su marido, hace que Madame Bovary caiga enferma. Para su recuperación, Charles decide cambiar de aires, y trasladarse a un pueblo cerca de Ruan, Yonville-l"Abbaye.



Segunda parte




Cuando se trasladan a Yonville, Emma se encuentra embarazada, dará a luz a una niña a la que llamarán Berthe pero Madame Bovary no ejercerá de madre practicamente en ningún momento. En Yonville, la familia Bovary conocerá a sus nuevos vecinos. El señor Homais, el farmacéutico, junto con su familia; El señor Lherheux, un comerciante un tanto manipulador; La señora Lefrançois, dueña del Lion D"Or.. y otros como los señores Tuvache, Guillaumin... Entre todos estes vecinos, se encuentra León Dipuis, que simpatizará con Emma. Su pasión por el mismo tipo de literatura les llevará a un amor imposible. Ante esta situación León decide marcharse a Rouen y seguir con sus estudios. El aburrimiento de Emma y su disgusto por la falta de atención de su marido, le llevará a empezar a coquetear con Rodolphe Boulanger, un don Juan de Yonville. Madame Bovary y Rodolphe se convierten en amantes. Emma se escapa por las noches para ver a Rodolphe, y llega a ser tan grande el amor que siente por el, que le propone una fuga de Yonville, los dos juntos. Rodolphe acepta, pero en el momento de la fuga, se va sin Emma. Le escribe una carta, que hace enfermar nuevamente a la señora Bovary. Antes de la enfermedad, Madame Bovary contrae numerosas deudas con el señor Lhereux, que aumenta Charles, tras la decaída de Emma. Tras la lenta recuperación de Madame Bovary, Charles decide llevarla a Rouen a la ópera. Allí se encuentra a León Dipuis.



Tercera parte




León se convierte en el nuevo amante de Emma, que finge ir a clases de piano para encontrarse clandestinamente con el pasante. Ella sigue contrayendo deudas y firmando pagarés con el señor Lhereux, dejando a su familia en una grave situación. Esta situación de gran problema económico y el abandono de sus amantes, Emma se encuentra desesperada, y decide acabar con su vida. Acude a la botica de Homais, e ingiere arsénico. Poco tiempo después fallece. Después de su muerte, la situación de Charles también es critica. Embargan su casa y todos sus vienes ya que no puede hacerse cargo de toda la deuda contraída. Encuentra, también la carta que Rodolphe le escribe a Emma para despedirse, descubriendo así que su mujer le era infiel. Aunque todo esto no es motivo suficiente para que Charles deje de amar a su fallecida mujer. El señor Bovary, finalmente acabará muriendo tambien, dejando a la pequeña Berthe huérfana.







Lazarillo de Tormes




La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades







La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades (más conocida como Lazarillo de Tormes) es una novela española anónima, escrita en primera persona y en estilo epistolar (como una sola y larga carta), cuya edición conocida más antigua data de 1554. En ella se cuenta de forma autobiográfica la vida de un niño, Lázaro de Tormes, en el siglo XVI, desde su nacimiento y mísera infancia hasta su matrimonio, ya en la edad adulta. Es considerada precursora de la novela picaresca por elementos como el realismo, la narración en primera persona, la estructura itinerante, el servicio a varios amos y la ideología moralizante y pesimista.



Lazarillo de Tormes es un esbozo irónico y despiadado de la sociedad del momento, de la que se muestran sus vicios y actitudes hipócritas, sobre todo las de los clérigos y religiosos. Hay diferentes hipótesis sobre su autoría. Probablemente el autor fue simpatizante de las ideas erasmistas. Esto motivó que la Inquisición la prohibiera y que, más tarde, permitiera su publicación, una vez expurgada. La obra no volvió a ser publicada íntegramente hasta el siglo XIX.



Fuente





¡¡NO Más censura!!





















Autor: Lucasrossii19
http://resumenes-capitulos.blogspot.com/

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada